¡Tras varios meses de intenso, precioso y emocionante trabajo, por fin ve la luz un cambio que nos llena de ilusión!

Nuestra Fundación siempre se ha caracterizado por su espíritu emprendedor, innovador y por sus ganas de progresar y crecer continuamente para seguir trabajando por las personas con discapacidad intelectual.

Creemos que evolucionar es reinventarse cada día haciendo mejor lo que sabes hacer. Por eso, evolucionamos en la manera de llamarnos.

La Fundación Carmen Pardo-Valcarce, ahora es A LA PAR.

Con este nuevo nombre dejamos de tener el foco en quiénes somos para dirigirnos hacia el resultado de la transformación que conseguimos.

Durante estos meses de intenso trabajo, teníamos claro que, sobre todo, queríamos mantener nuestra esencia sin perder esos orígenes que tantas cosas buenas nos han dado.

Por eso, nos encanta que nuestra naturaleza siga presente y que se pueda ver en nuestro nuevo nombre, el ADN y los ingredientes de lo que siempre hemos sido.

Hoy seguimos siendo los mismos de siempre, pero renovados, con energías e ilusión como siempre, pero adecuándonos a los tiempos que corren.

La Fundación Carmen Pardo-Valcarce, desde hoy A LA PAR, está en continuo movimiento.

¿Sabes por qué?

Porque no nos rendimos nunca.

Porque creemos que una sociedad cada día mejor es posible.

Porque el primer paso para cambiar el mundo es transformarse uno mismo.

Porque juntos, transformamos la sociedad.

Carolina y Borja, dos de nuestros profesionales con discapacidad intelectual, os lo cuentan.

Sabemos que cuando las cosas se hacen se cambian solas, y que los cambios empiezan en nosotros mismos. Por eso, seguiremos trabajando y volando juntos, al mismo tiempo, con las mismas metas… A LA PAR.

fundación a la par

¿Quieres saber cómo ha sido parte de este proceso?

Todo esto no hubiera sido posible sin dos grandísimos compañeros de viaje, Mi Querido Watson y Secuoya.

Dos amigos sin los cuales este precioso camino no hubiera sido posible.

Gracias por tanto cariño, por tantas ideas, por involucraros tanto con este proyecto y trabajar hasta dar con esta tecla que tanto nos gusta.

Gracias Mi Querido Watson y Secuoya. ¡Ya sois parte de nuestra familia!